miércoles, 26 de febrero de 2014

ORACIÓN DE LA MAÑANA 26 DE FEBRERO

PARÁBOLAS DE JESÚS: LAS DIEZ JÓVENES LLEVANDO SUS LÁMPARAS. Reflexión segunda.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo

Lectura del  Evangelio según san Mateo 25, 1-13: “Las jóvenes necias o poco cuidadosas, en efecto, al tomar sus lámparas, no se proveyeron de aceite; las prudentes, en cambio, junto con sus lámparas tomaron aceite en las alcuzas. Como el novio tardaba, se  durmieron todas”.

Jesús continúa en esta Parábola destacando dos cosas muy necesarias que nos puedan servir de ayuda:
·        Primera: La importancia, no sólo de vivir en la luz, sino también de tener aceite de reserva para alimentar la lámpara.
·        Segunda: Que todos nos dormiremos en algún momento.

Por tanto, el Señor bueno y compasivo, da por hecho que:
·        Todos nos vamos a dormir; que vamos a tener momentos de luz y de oscuridad. Recordamos cómo sus mismos discípulos se durmieron en el momento que él más los necesitaba: cuando estaba esperando en el huerto de Getsemaní que lo viniesen a buscar para quitarle la vida.

Pero le parecería muy raro que:
·        Nos pasásemos meses y años dormidos. Que toda nuestra vida fuera más una noche que un día. Porque ¿qué hacemos cuando  dormimos? Nada, sólo descansar. Y ¿se puede pasar toda la vida en la noche sin hacer nada? ¿Habría vida auténtica? ¿Verdad que resultaría muy extraño y qué sería aburridísimo y no nos haría bien a nosotros mismos ni lo haríamos a los demás?
·        Por eso con esta parábola Jesús nos quiere alertar de que hemos recibido la luz para que  vivamos en el día, no en la noche, sin iluminar a los demás y a nosotros mismos.


Oración. Hoy, Señor, nos enseñas una vez más, que la vida es un regalo envuelto en un bonito papel. Los colores nos pueden engañar; la esencia, la luz auténtica, está en el interior y tú nos ayudas a que la mantengamos encendida para que siempre sea de día en nuestra vida y a nuestro alrededor. Y, si nos llegan esos momentos de sueño debidos a nuestra propia oscuridad o a la de los demás, también contamos que nos ayudarás a volver dentro de nosotros para  encender nuevamente nuestra lámpara con el aceite de la fe y del amor generoso depositado en cada uno. Amén.