miércoles, 12 de febrero de 2014

ORACIÓN DE LA MAÑANA 12 DE FEBRERO

PARÁBOLAS DE JESÚS: EL BUEN SAMARITANO. Reflexión tercera.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo

Lectura del santo Evangelio según san Lucas 10, 25-37: “Continuó Jesús diciendo: -Casualmente, bajaba por aquel camino un sacerdote y, al verlo, dio un rodeo. De igual modo, un levita que pasaba por aquel sitio lo vio y dio un rodeo”.


Qué destaca hoy Jesús en esta visión que nos ofrece el relato de esta parte de la Parábola:
  • ·        Que entre Jerusalén y Jericó está el desierto que unos, como fue su caso, aprovechan para orar y reflexionar en el silencio de todo, y otros lo aprovechan para asaltar, despojar  y dejar a un hombre solo y herido.
  • ·        Que en este camino, por donde cada uno va a pasar personalmente, se va a poner a prueba qué clase de personas somos y en qué Dios y hombre creemos.
  • ·        Que no está  justificado ver un herido próximo y no hacer nada por él,  porque sí habrá muchas necesidades que no sepamos que existen o que no están en nuestras manos solucionarlas, pero las que VEMOS PRÓXIMAS a nosotros no podemos dar un rodeo y pasar de largo.

Reflexión. Estamos en el colegio y hoy esta parábola Jesús nos la cuenta a nosotros. Ya conocemos tres clases de personas en acción: a) la que va tranquilamente por su camino y se meten con ella dejándola sin nada y malherida. b) Los que siempre están preparados para pelear, tirar, hacer daño y marchar. c) Los que no se quieren implicar nada más que en lo suyo y no ayudan a quien lo necesita y pasan dando un rodeo. ¿Identificamos esta clase de actuación entre nosotros? ¿Pertenecemos a uno de estos grupos concretos actuando como alumnos que hacemos daño  o siendo siempre los que llevamos la peor parte o los que sólo vamos a lo nuestro? ¿Recordáis en este momento alguna situación entre vosotros un poco dolorosa o cruel que no deba darse? Sabemos que el mal nunca está justificado porque nos hace daño a todos.


Terminamos pidiendo a María, la mujer sencilla, pacífica y humana que nos ayude en nuestro diario vivir escolar y familiar. Lo hacemos a través del Ave María.